Por qué envejecemos: las doce claves del envejecimiento
En 2013 cinco investigadores, tres de ellos españoles, propusieron nueve procesos comunes al envejecimiento; en 2023 los ampliaron a doce. Qué es cada uno, cómo se agrupan y qué tiene que cumplir un proceso para entrar en la lista.
Lo que esta guía no dice
No dice que actuar sobre ninguna de estas claves alargue la vida de las personas ni recomienda nada para hacerlo. Buena parte de lo que sostiene el marco sale de experimentos con células y animales, y que un proceso esté en la lista no significa que exista un tratamiento probado para él en humanos.
Nueve en 2013, doce en 2023
En junio de 2013 la revista Cell publicó «The hallmarks of aging», firmado por Carlos López-Otín, María A. Blasco, Linda Partridge, Manuel Serrano y Guido Kroemer. Tres de los cinco autores son investigadores españoles. El artículo proponía nueve procesos que aparecen en el envejecimiento de organismos muy distintos, con especial atención a los mamíferos, y se convirtió en el marco con el que se ordena buena parte de la investigación del campo.
En enero de 2023 los mismos autores publicaron una actualización, «Hallmarks of aging: An expanding universe», que amplió la lista a doce. Las tres nuevas son la macroautofagia deshabilitada, la inflamación crónica y la disbiosis.
Qué tiene que cumplir una clave
En la revisión de 2023, un proceso entra en la lista si cumple tres condiciones: aparece o empeora con la edad; acentuarlo experimentalmente acelera el envejecimiento; y actuar sobre él en experimentos permite frenarlo, detenerlo o revertirlo. La tercera condición se refiere a modelos experimentales, no a tratamientos en personas.
Las doce, agrupadas
Los autores las ordenan en tres grupos: las que causan el daño, las respuestas a ese daño que primero protegen y con el tiempo perjudican, y las que aparecen cuando el daño acumulado supera la capacidad del organismo para compensarlo.
Las que causan el daño
- Inestabilidad genómica. El ADN acumula daños y mutaciones a lo largo de la vida, por agresiones externas y por errores al copiarse.
- Desgaste de los telómeros. Los extremos de los cromosomas se acortan con las divisiones celulares en muchos tipos de célula; cuando son demasiado cortos, la célula deja de dividirse.
- Alteraciones epigenéticas. Cambian las marcas químicas que regulan qué genes se activan, sin cambiar la secuencia del ADN. Son las que leen los relojes epigenéticos.
- Pérdida de la proteostasis. Las células pierden capacidad para plegar bien sus proteínas y retirar las dañadas.
- Macroautofagia deshabilitada. Se debilita el sistema de reciclaje con el que la célula degrada sus componentes dañados.
Las respuestas que primero protegen y después perjudican
- Desregulación de la detección de nutrientes. Las rutas que ajustan el crecimiento y el metabolismo a los nutrientes disponibles —la de la insulina y el IGF-1, mTOR, AMPK, las sirtuinas— dejan de funcionar como en la juventud.
- Disfunción mitocondrial. Las mitocondrias, que producen la energía de la célula, lo hacen con menos eficiencia.
- Senescencia celular. Algunas células dañadas dejan de dividirse pero no mueren, liberan moléculas inflamatorias y se acumulan con la edad.
Las que aparecen cuando el daño supera lo que se puede compensar
- Agotamiento de las células madre. Disminuye la capacidad de los tejidos para regenerarse.
- Alteración de la comunicación intercelular. Cambian las señales hormonales, nerviosas e inmunitarias entre células y tejidos.
- Inflamación crónica. Una inflamación de bajo grado y persistente que aumenta con la edad.
- Disbiosis. Cambios en la composición y la función de los microorganismos del intestino.
Para qué sirve el marco, y para qué no
Sirve para ordenar la investigación: casi cualquier estudio sobre envejecimiento se puede situar en una o varias de estas claves, y los propios autores insisten en que están conectadas entre sí, de modo que actuar sobre una afecta a otras.
No sirve para valorar un producto. Muchos suplementos y tratamientos de longevidad se presentan diciendo que actúan sobre una de estas claves —las mitocondrias, la senescencia, la detección de nutrientes—, y eso no dice nada sobre si funcionan en personas. Esa pregunta la contestan ensayos en humanos, no la lista.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las claves del envejecimiento?
Según la revisión de 2023 de López-Otín y colaboradores, doce: inestabilidad genómica, desgaste de los telómeros, alteraciones epigenéticas, pérdida de la proteostasis, macroautofagia deshabilitada, desregulación de la detección de nutrientes, disfunción mitocondrial, senescencia celular, agotamiento de las células madre, alteración de la comunicación intercelular, inflamación crónica y disbiosis.
¿Quién propuso las claves del envejecimiento?
Carlos López-Otín, María A. Blasco, Linda Partridge, Manuel Serrano y Guido Kroemer, en un artículo publicado en la revista Cell en junio de 2013. Los mismos cinco autores lo actualizaron en enero de 2023.
¿Qué cambió entre la versión de 2013 y la de 2023?
La de 2013 proponía nueve claves. La de 2023 añadió tres —macroautofagia deshabilitada, inflamación crónica y disbiosis— y repasó cómo se relacionan entre sí y qué intervenciones se habían probado en modelos experimentales.
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Observatorio de Clínicas de Longevidad (2026). Por qué envejecemos: las doce claves del envejecimiento. https://observatoriolongevidad.es/guias/claves-del-envejecimiento/
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Fuentes
- López-Otín C, Blasco MA, Partridge L, Serrano M, Kroemer G. The hallmarks of aging. Cell. 2013;153(6):1194-1217. doi:10.1016/j.cell.2013.05.039. PMID 23746838. doi.org
- López-Otín C, Blasco MA, Partridge L, Serrano M, Kroemer G. Hallmarks of aging: An expanding universe. Cell. 2023;186(2):243-278. doi:10.1016/j.cell.2022.11.001. PMID 36599349. doi.org